Los reencuentros siempre son especiales, pero aún lo son más después de un año tan atípico. Por este motivo, este 2020 queremos que las mesas donde os reunáis luzcan más bonitas que nunca y, sobretodo, que abunde el sabor.

Te recordamos cuatro esenciales de decoración y menú a tener en cuenta durante las comidas y cenas de estas fechas tan señaladas.  

Lo primero, el mantel, el telón de fondo de nuestra presentación. Recomendamos colores claros, blanco o crema, para que el jamón bellota ibéricola caña de lomo, el mousse de rulo de cabra o una selección de patés destaquen aún más.

Otro elemento esencial en la mesa de Navidad es la cubertería. No te compliques con el protocolo, de hecho, los entrantes más suculentos se disfrutan más comiendo con las manos. Y si quieres arriesgar, añade unas patatas que se salgan del sabor tradicional.

Para alegrar esta parte de la composición, opta por un servilletero sencillo pero resultón. Suelen dar buen resultado los ornamentos florales como los ramilletes de romero, boj acebo, laurel, olivo…

La cristalería sería el tercer esencial, pero lo que importa es que las copas estén llenas de vinos con Denominación de Origen que mariden a la perfección el menú escogido. Por ejemplo, si el plato principal son canelones de carne, acompáñalo con un vino D.O. Priorat. En cambio, si en el menú hay pescado, acompáñalo con un vino blanco.

Si vas escaso de cristalería del mismo modelo, puedes salir airoso con una buena combinación de vasos y copas adornados con el mismo estilo que el servilletero.

Y, por último, la vajilla. Tanto si eres de los que te reservas una vajilla para estas ocasiones como si improvisas, estaremos de acuerdo en que lo importante al fin y al cabo es el contenido. Lúcete con productos de calidad que impregnen de exquisitos sabores a los paladares de tus invitados desde el principio al final de la velada y… ¡deja sitio para el postre!

Hay clásicos que deben estar presentes al final de la comida para que esta sea perfecta. Y no, no hablamos de los turrones. Originario de Italia, el Panettone ha traspasado las fronteras del país transalpino para pasar a formar parte también de nuestras tradiciones navideñas. ¡No te quedes sin probar el delicioso pan dulce este invierno!

En definitiva, se trata de que, con un poco de mimo a la hora de poner la mesa, se note todo el cariño que quieres transmitir a tus comensales, ya sea con la comida o con la decoración de la mesa.

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Los reencuentros siempre son especiales, pero aún lo son más después de un año tan atípico. Por este motivo, este 2020 queremos que las mesas donde os reunáis luzcan más bonitas que nunca y, sobretodo, que abunde el sabor.

Te recordamos cuatro esenciales de decoración y menú a tener en cuenta durante las comidas y cenas de estas fechas tan señaladas.  

Lo primero, el mantel, el telón de fondo de nuestra presentación. Recomendamos colores claros, blanco o crema, para que el jamón bellota ibéricola caña de lomo, el mousse de rulo de cabra o una selección de patés destaquen aún más.

Otro elemento esencial en la mesa de Navidad es la cubertería. No te compliques con el protocolo, de hecho, los entrantes más suculentos se disfrutan más comiendo con las manos. Y si quieres arriesgar, añade unas patatas que se salgan del sabor tradicional.

Para alegrar esta parte de la composición, opta por un servilletero sencillo pero resultón. Suelen dar buen resultado los ornamentos florales como los ramilletes de romero, boj acebo, laurel, olivo…

La cristalería sería el tercer esencial, pero lo que importa es que las copas estén llenas de vinos con Denominación de Origen que mariden a la perfección el menú escogido. Por ejemplo, si el plato principal son canelones de carne, acompáñalo con un vino D.O. Priorat. En cambio, si en el menú hay pescado, acompáñalo con un vino blanco.

Si vas escaso de cristalería del mismo modelo, puedes salir airoso con una buena combinación de vasos y copas adornados con el mismo estilo que el servilletero.

Y, por último, la vajilla. Tanto si eres de los que te reservas una vajilla para estas ocasiones como si improvisas, estaremos de acuerdo en que lo importante al fin y al cabo es el contenido. Lúcete con productos de calidad que impregnen de exquisitos sabores a los paladares de tus invitados desde el principio al final de la velada y… ¡deja sitio para el postre!

Hay clásicos que deben estar presentes al final de la comida para que esta sea perfecta. Y no, no hablamos de los turrones. Originario de Italia, el Panettone ha traspasado las fronteras del país transalpino para pasar a formar parte también de nuestras tradiciones navideñas. ¡No te quedes sin probar el delicioso pan dulce este invierno!

En definitiva, se trata de que, con un poco de mimo a la hora de poner la mesa, se note todo el cariño que quieres transmitir a tus comensales, ya sea con la comida o con la decoración de la mesa.